El Masaje

P1110962El masaje no es un lujo, es una necesidad.

Esta necesidad se expresa a través del cuerpo, de un dolor de espalda, de piernas, el adormecimiento de un brazo, dolores de cabeza, mareos, cansancio muscular, una articulación dolorida…

Y así como no somos sólo un hígado cuando éste está afectado, ni un estómago, ni una lumbalgia, sino un ser humano que sufre, tampoco el cuerpo está separado de nuestras emociones, nuestra historia, nuestra alma. Somos una unidad en todos los sentidos y desde todos los puntos de vista.

El dolor nos llama la atención, nos lleva el foco de nuestra existencia hacia allí, y nos perdemos de vista como seres totales y sobre todo como seres capaces de estar bien y en armonía.

Escuchar al cuerpo como mensajero no es tarea común. Y generalmente buscamos ayuda cuando llegamos al límite de lo que podemos soportar, portar sobre nosotros, sobre nuestras espaldas generalmente, aunque también los órganos dan cuenta de ello. Podemos reducir en mucho la expresión del dolor, sin expresar ( ex: sacar, presar: presión) y nuestro sabio cuerpo encontrará algún otro canal por donde comunicarse.

Así como le damos tiempo al dolor para que se instale cada vez con mayor fuerza, salir de ese estado puede llevarnos también otro tanto de tiempo. La paciencia caracteriza al paciente.

Pero es importante saber que ese es el camino, encontrarnos con el dolor es siempre una oportunidad, de replegarnos para escucharnos, para conectarnos con nuestras verdaderas necesidades, de hacer algo por nosotros para estar también mejor con los otros y con las cosas que tenemos ganas de hacer.

El masaje en este sentido propone una forma de comunicación entre el paciente y el terapeuta a traves de este con-tacto. La palabra terapeuta viene del griego y significa cuidar, atender, servir. Por lo tanto se trata de establecer una relación, sin palabras, en un lenguaje más primario y elemental justamente con el que se está expresando, que le sirva al que busca ayuda para tomar conciencia de su cuerpo e ir más allá del dolor más obvio. De volver poco a poco hacia aquel ser que es en realidad, y redescubrir al cuerpo como territorio de posibilidades y no de limitaciones. En este sentido la gimnasia armonizadora tiene la misma función y es complementaria del masaje terapéutico.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s